Experimento Chácara

¿Quien sabe porqué uno pone un nombre?

Nombre: aponysus
Ubicación: baires

16.11.04

Killer Fandango

Anoche me dedique durante unas horas a la tarea más productiva que haya hecho en algún tiempo. Cuando hace un mes atrás fue mi cumpleaños, me regalé un reel rotativo, para demostrarme que no temía a nada y que la pesca pronto carecería de secretos para mí. Dos semanas después, en ocasión de pasar el fin de semana con la flia, decidí ir a practicar (como me habían recomendado) antes de lanzarme a la lucha en el mar bravío.
Resulta que en el segundo tiro de práctica, todas las aviesas alarmas sobre el uso de un reel rotativo se hicieron realidad: una galleta de proporciones míticas se apoderó de la parte central del carretel, a unos sesenta metros del comienzo del carrete. Después de un par de intentos infructuosos de utilizarlo, volví al viejo y querido Calador 570, y confiaba en desbaratar el chanchullo que había poseído a mi nuevo compañero.
Ayer por la noche decidí que ya había esperado suficiente y que mi situación kármika se prestaba para una intentona profunda sobre el elemento en cuestión. Pronto descubrí que el sedal tenía un corte en algún punto intermedio de la galleta, por lo que pronto tenía tres puntas distintas con las que lidiar en el espacio.
Ocupado en tan hercúlea tarea, deje el televisor prendido donde estaba, y no pudiendo retirar mis manos de mis quehaceres, fui sometido por una lluvia impiadosa de cátodos enfermizos.
Uno de los programas que desfilaron ante mis desinteresados pero azorados oídos ( no puedo decir ojos porque eran todos para el joven Ozuma y sus cabellos descarriados), fue uno en el que un par de lunáticos intercambiaban sus esposas y se sometían junto con sus hijos a vivir la patética y perversa aventura de vivir con una señora desconocida, todo por salir en la tv y ganar un puñado de billetes. Y los mismos que miran esos programas ¿son? los que votan al sr. B. O tal vez lo que lo votan son los que ven eso y se latigan en la espalda por pertenecer a una sociedad así de inmoral, y claman que quieren tener un presidiente "christian".
Siempre en estos temas bordeo los límites de mi tolerancia y me surge un espíritu neanderthaliano que me da ganas de salir con un garrote a repartir hostias.

15.11.04

Zola prattle

Sigo con mi profundísima crisis de motivación laboral, y en general, con todo lo que tenga que ver con hacer algo productivo. Me late el esférico de sólo pensar en la velocidad a la que estoy zambulléndome hasta el fondo de la laguna. Si no empiezo a bracear pronto, voy a terminar en el ahogado.
Hace tiempo que tendría que haber empezado a rever esto, pero algo me ha estado sujetando las mente y no he podido darme cuenta de la magnitud del incendio ha tiempo. Lo que comenzo como una jarana pasatista se tranformó en una rebeldía inconsistente uqe me tiene paralizado.
Supongo que voy a tener que hacer algo más que pensar, si quiero no perder todo.

11.11.04

Vacilón

Últimamnete vengo con esos días vacíos en que la ndad de voluntad se apodera de uno y queda parado al costado de la carretera de la vida, en el medio de la nada y sin ganas ni siquiera de hacer dedo, demasiado reconcentrado en uno mismo siquiera para mirar los bólidos que circulan a uno y otro lado del camino.
Supongo que cuando uno mira y ve que la pelada comienza a formar parte de tu cabeza, y que tus erecciones matinales han disminuido en cantidad y calidad, lo que significa que has llegado a una de las famosas crisis de la mediana edad, o mejor dicho, de la edad media.
De todas formas, si hay algo que yo no puedo decir es que siempre estuve de acuerdo con el modelo. Aún hoy sigo resbalando por el filo en muchas cosas; y está bien, aunque un par de años de calma chicha me vendrían bien.
He logrado despejarme la cabeza de angustiosos interrogantes de juventud, a través de un trabajo de mentalización gorila, que ha traído paz a mi vida, pero que en el fondo se sabe que tiene algo de pantalla. De hecho siento que hay algunos bucos en mi conciencia que están tomando el control, y en algún punto mi vida, siendo una buena cosa donde he llegado, está vacilando sobre un lugar vacío.
Estoy con una fiebre morbosa de rechazo por el trabajo. Simplemente no tengo más ganas de estar acá. Y tampoco tengo ganas de hacer nada útil. Supongo que lo superaré, o escribiré del hospicio.